La Pollera Colorá cumple 64 años de su registro notarial en Barrancabermeja

El 24 de octubre de 1962 quedó marcado en la historia documental de La Pollera Colorá por una diligencia notarial relacionada con Juan Bautista Madera Castro y Wilson Choperena. Aquel día, ambos comparecieron ante la Notaría Primera del Circuito de Barrancabermeja, dejando en un documento un testimonio que, 64 años después, nos invita a volver la mirada hacia los creadores de una de las cumbias más emblemáticas de Colombia.

Hoy, sábado 24 de octubre de 2026, se conmemora el aniversario de aquella diligencia, cuya memoria se conserva en un documento que lleva los nombres de Juan Madera y Wilson Choperena. Junto con la partitura musical y el manuscrito de la letra, esta pieza constituye un valioso material para seguir investigando, reconstruyendo y preservando la historia de la obra que ha trascendido generaciones y fronteras.

La Fundación Internacional La Pollera Colorá pone en valor este testimonio documental, acompañado de la partitura musical y del manuscrito de la letra, como parte de la memoria histórica que merece ser preservada y divulgada.

El 24 de octubre de 1962: Juan Madera y Wilson Choperena dejaron constancia ante notario

Hay documentos antiguos que, con el paso de los años, adquieren un significado especial porque nos permiten acercarnos a momentos concretos de nuestra historia. Uno de ellos es el documento fechado el 24 de octubre de 1962 en la Notaría Primera del Circuito de Barrancabermeja, relacionado con Juan Bautista Madera Castro y Wilson Choperena.

Según la transcripción del texto mecanografiado, aquel día ambos comparecieron ante el notario para solicitar el reconocimiento del documento. En su declaración manifestaron que este había sido extendido por orden de ellos y que las firmas que llevaban sus nombres habían sido puestas de su puño y letra, correspondiendo a las que utilizaban en sus actos públicos y privados.

Hoy, al cumplirse 64 años de aquella diligencia, leer estas palabras nos permite establecer una conexión con el pasado y contemplar un testimonio que conserva los nombres de dos hombres inseparablemente vinculados a la historia de La Pollera Colorá. No se trata solamente de un papel antiguo: es una pieza documental que merece ser estudiada y preservada por la información que puede aportar a la reconstrucción de la historia de esta emblemática cumbia colombiana.

La partitura musical y el manuscrito de la letra que acompañan este documento enriquecen ese conjunto de evidencias y abren nuevas posibilidades para conocer y divulgar el legado documental de la obra.
Desde la Fundación Internacional La Pollera Colorá, conservar y compartir estos testimonios significa contribuir a que las nuevas generaciones puedan acercarse a la historia de sus creadores y comprender la importancia de proteger las fuentes originales que forman parte de la memoria musical de Colombia.

Sesenta y cuatro años después, las firmas y los nombres que permanecen en este documento nos invitan a mirar más allá del papel: hacia la historia de una obra que sigue viva en la memoria cultural de nuestro país.

Documento notarial fechado el 24 de octubre de 1962, relacionado con Juan Madera y Wilson Choperena, conservado como testimonio documental de la historia de La Pollera Colorá.

La partitura musical: letra de Wilson Choperena y música de Juan Madera

Entre las piezas que acompañan este documento se encuentra una partitura de La Pollera Colorá, en cuyo encabezado aparecen las referencias «Letra de W. Ch.» y «Música de J. M.».

Estas anotaciones son un elemento documental significativo para la investigación de la obra y la identificación de los aportes de sus creadores.

La partitura, junto con el documento notarial, ofrece una oportunidad para estudiar las fuentes originales y comprender mejor la historia documental de una composición que se convirtió en símbolo de la música colombiana.

Partitura de La Pollera Colorá, con referencias manuscritas a la letra de W. Ch. y la música de J. M.

El manuscrito de la letra: otra pieza del legado documental

La documentación conservada incluye también un manuscrito de la letra de la canción. Su presencia complementa la partitura y permite reunir en una misma publicación diferentes testimonios relacionados con la obra.

La preservación de estos materiales resulta fundamental para que investigadores, músicos y nuevas generaciones puedan conocer las fuentes documentales que forman parte de la memoria de La Pollera Colorá.

Manuscrito de la letra de La Pollera Colorá, creada por Wilson Choperena conservado junto con la partitura y el documento notarial.

Preservar las fuentes originales para las futuras generaciones

Los documentos históricos tienen un valor que va más allá de su antigüedad. Su estudio permite contrastar versiones, identificar datos y reconstruir acontecimientos con base en evidencias.

Por ello, la Fundación Internacional La Pollera Colorá destaca la importancia de conservar y divulgar las piezas documentales relacionadas con Juan Bautista Madera Castro y Wilson Choperena. Su protección contribuye a mantener viva la memoria de una obra que ha trascendido generaciones y fronteras.

El 24 de octubre de 1962 representa una fecha significativa dentro de esta investigación documental. Volver la mirada hacia el testimonio notarial, la partitura y el manuscrito de la letra es una invitación a conocer mejor la historia de La Pollera Colorá y a continuar preservando los documentos que permiten estudiarla.

La memoria de una obra musical también vive en sus documentos. Preservarlos es mantener abierta la historia de La Pollera Colorá.

Fundación Internacional La Pollera Colorá — Fundacolorá.

24 de octubre de 1962: Juan Madera y Wilson Choperena ante la Notaría Primera de Barrancabermeja por La Pollera Colorá

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