Enrique Muñoz Vélez y La Pollera Colorá: Un encuentro en Sincé que une la investigación con la memoria musical del Caribe
El investigador cartagenero Enrique Luis Muñoz Vélez conoció la historia de La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo durante una jornada cultural celebrada en Sincé, Sucre. El encuentro, ocurrido el 3 de febrero de 2026, dio paso a un vínculo entre su trabajo sobre la música del Caribe y el legado de Juan Bautista Madera Castro, creador de la melodía de la emblemática cumbia colombiana.
La memoria musical de un pueblo se construye con las obras de sus artistas, pero también con los investigadores que estudian su historia, los escritores que documentan sus trayectorias y las personas que trabajan para que ese legado no se pierda. En San Luis de Sincé, Sucre, el 3 de febrero de 2026, confluyeron estas tres dimensiones durante una jornada dedicada a la memoria del compositor Sinceano y Cartagenero por adopción Adolfo Mejía Navarro.
En medio de aquella conmemoración tuvo lugar un encuentro significativo para la historia que impulsa la Fundación Internacional La Pollera Colorá: el acercamiento al maestro Enrique Luis Muñoz Vélez, investigador, antropólogo, historiador, escritor y filósofo colombiano, cuya trayectoria está vinculada al estudio de la música popular y las expresiones culturales del Caribe.
Fue también la ocasión para compartir con él la historia de «La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo«, libro escrito por Amparo Luz Madera Manjarrés, hija del maestro Juan Bautista Madera Castro. Lo que comenzó como un encuentro en torno a la memoria de Adolfo Mejía abrió un espacio para conversar sobre otra obra musical que ha llevado el nombre de Colombia a escenarios de todo el mundo.

Encuentro con el maestro Enrique Luis Muñoz Vélez en San Luis de Sincé, Sucre, el 3 de febrero de 2026, durante la conmemoración del natalicio de Adolfo Mejía Navarro.
Un encuentro en la conmemoración de Adolfo Mejía
La jornada cultural del 3 de febrero de 2026 estuvo dedicada a conmemorar el aniversario número 121 del natalicio de Adolfo Mejía Navarro y a celebrar el regreso de su busto de bronce al parque principal de Sincé.
La escultura, que había permanecido temporalmente resguardada en la Casa de la Cultura mientras se adelantaban trabajos en el espacio público, regresó a un lugar de reconocimiento en el municipio. La actividad reunió a representantes institucionales, gestores culturales y personas interesadas en preservar la memoria musical del Caribe colombiano.
Enrique Muñoz Vélez participó como conferencista invitado, aportando su conocimiento sobre la vida y la obra del compositor cartagenero. Su presencia tenía un significado especial por su trabajo investigativo en torno a Adolfo Mejía, autor de obras dedicadas a estudiar su trayectoria y su contribución a la música colombiana.
Fue en este contexto donde tuve el privilegio de conocer personalmente al maestro Muñoz Vélez y compartir con él apartes de la historia de La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo. Aquel acercamiento permitió poner en sus manos una obra dedicada a documentar la vida, la creación musical y el legado de Juan Bautista Madera Castro.

El regreso del busto de Adolfo Mejía al parque principal de Sincé fue uno de los momentos centrales de la jornada cultural del 3 de febrero de 2026.
El último ejemplar de una edición con un destino especial
La historia de este encuentro continuó a través de un libro.
En 2024, con motivo de su presentación en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO), se editaron 1.000 ejemplares de La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo. El último ejemplar de aquella primera edición fue destinado al maestro Enrique Luis Muñoz Vélez y autografiado para él por su autora, Amparo Luz Madera Manjarrés.
Así, una obra nacida del propósito de preservar la memoria de Juan Bautista Madera Castro llegó a manos de un investigador que ha dedicado su trayectoria a examinar las raíces históricas, sociales y musicales del Caribe colombiano.
La entrega de ese ejemplar tiene un significado que va más allá de su número dentro de la edición. Representa el encuentro de dos caminos que convergen en el interés por documentar la música popular, reconocer a sus protagonistas y transmitir su legado a las nuevas generaciones.

El ejemplar número 1.000 de la primera edición de La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo, destinado al investigador Enrique Luis Muñoz Vélez y autografiado por su autora, Amparo Luz Madera Manjarrés. Tomada de https://www.laplazacartagena.com/quique-munoz-disecciona-la-cumbia-revestida-de-pollera-colora/
Quique Muñoz: una vida dedicada a investigar la cultura del Caribe
Nacido en Cartagena de Indias en 1953, Enrique Luis Muñoz Vélez, (Quique Muñoz), ha desarrollado una trayectoria que integra la historia, la antropología cultural, la filosofía y el estudio de la música popular.
Su producción bibliográfica comprende investigaciones sobre compositores, intérpretes, expresiones festivas y procesos culturales que han marcado la identidad del Caribe colombiano. Entre sus publicaciones se encuentran Adolfo Mejía, viajero de sí mismo, La guitarra en Cartagena de Indias: Sofronín Martínez, el juglar de Pasacaballos y El 11 de noviembre y sus signos culturales.
Su trabajo permite aproximarse a la música no solo como entretenimiento, sino también como una expresión de la memoria colectiva, de los encuentros entre culturas y de las transformaciones sociales que han acompañado la historia de la región.
Esa perspectiva adquiere especial relevancia cuando se aborda la cumbia, un género cuya trayectoria está vinculada a procesos históricos complejos y a las contribuciones de distintas comunidades y tradiciones musicales.
La cumbia revestida de Pollera Colorá: sus reflexiones sobre Juan Madera
El vínculo entre el investigador y el libro encontró una conexión especialmente significativa en el artículo publicado por La Plaza Cultura Urbana, titulado «Quique Muñoz disecciona la cumbia revestida de Pollera Colorá», escrito por Eduardo García Martínez.
En esta publicación, Muñoz Vélez expone sus interpretaciones sobre las raíces de la cumbia, su dimensión afrocaribeña, la relación entre los componentes rítmicos y melódicos y el papel que han desempeñado los procesos de difusión musical en su expansión internacional.
El investigador aborda la cumbia como resultado de encuentros culturales en los que las tradiciones africanas e indígenas han dejado huellas fundamentales. También examina cómo la grabación discográfica contribuyó a ampliar el alcance de estas expresiones y a llevarlas a públicos de distintas geografías.
Al analizar La Pollera Colorá, Muñoz Vélez destaca la contribución de Juan Bautista Madera Castro, músico nacido en Sincé, cuya creación melódica encontró en el clarinete una forma particular de expresión. La letra, incorporada posteriormente por Wilson Choperena, completó la composición que alcanzaría una difusión extraordinaria.
En el artículo, el investigador expresa su valoración sobre el alcance de la obra con una afirmación contundente: «Es la más universal», al responder si considera que La Pollera Colorá es la pieza musical más representativa de las cumbias colombianas.
Muñoz Vélez también reflexiona sobre la manera en que Madera, mediante su interpretación del clarinete, contribuyó a proyectar la cumbia hacia otros públicos y contextos musicales.
Puedes consultar el artículo completo de referencia en La Plaza Cultura Urbana: Quique Muñoz disecciona la cumbia revestida de Pollera Colorá.
Juan Bautista Madera Castro: la melodía que llevó a Sincé al mundo
La historia de La Pollera Colorá está estrechamente ligada a San Luis de Sincé, tierra natal de Juan Bautista Madera Castro. Su aporte como compositor de la melodía constituye un capítulo esencial de la historia de la música colombiana.
La creación instrumental surgió alrededor de 1960 y en 1962, Wilson Choperena incorporó la letra que acompañaría la obra en su recorrido discográfico. La grabación de ese año abrió una etapa decisiva para la difusión de la composición, que con el tiempo se convirtió en una de las cumbias colombianas más reconocidas internacionalmente.
En su análisis, Muñoz Vélez subraya la importancia del clarinete de Madera en la proyección de la pieza. Su lectura invita a reconocer que la dimensión universal de La Pollera Colorá no debe separarse de la historia de sus creadores ni de las tradiciones musicales que hicieron posible su nacimiento.
Para Sincé, este reconocimiento tiene un valor particular: permite reafirmar la relación entre el municipio y una obra que forma parte de la memoria cultural de Colombia.

Juan Bautista Madera Castro, músico Sinceano y creador de la melodía de La Pollera Colorá.
Preservar la memoria, reconocer a sus protagonistas
El encuentro con Enrique Muñoz Vélez y la circulación de La Pollera Colorá es Colombia en el Mundo forman parte de un esfuerzo más amplio por mantener viva la memoria de Juan Bautista Madera Castro y divulgar la historia de su creación musical.
Para la Fundación Internacional La Pollera Colorá, documentar estos momentos significa conservar testimonios, compartir fuentes y abrir espacios para que investigadores, músicos, gestores culturales y nuevas generaciones se acerquen a la historia de esta obra emblemática.
Las reflexiones de Muñoz Vélez permiten ampliar la conversación sobre la cumbia y comprender la importancia de estudiar sus raíces, sus transformaciones y sus protagonistas. El libro de Amparo Luz Madera Manjarrés, por su parte, contribuye a mantener presente la historia de su padre y a reivindicar su lugar en la memoria musical colombiana.
Dos trabajos distintos se encuentran así en una misma preocupación: que la música del Caribe no se recuerde únicamente por sus melodías, sino también por las personas, las historias y las tradiciones que le dieron vida.
Porque La Pollera Colorá no es solamente una canción que ha recorrido el mundo. Es también una historia que merece seguir siendo investigada, documentada y transmitida, con Sincé y Juan Bautista Madera Castro como protagonistas fundamentales de su legado.
Fundación Internacional La Pollera Colorá
Preservar la memoria, proteger el legado y divulgar la historia de La Pollera Colorá.
Galería de Fotos

De derecha a izquierda: Jairo Hernández Gamarra, Helmer De La Ossa Suárez, Dairo Meza Acosta, Luci García Montes, Betty Castillo Aguas, maestro Enrique Luis Muñoz Velez, Ana Raquel García, Jorge Eliecer Anaya, Carlos Romero Hérnandez, Liliana Atencia Gil.

Plazoleta de Los Fundadores

De derecha a izquierda: El escritor Cristo García Tapia, Amparo Luz Madera, el maestro Enrique Muñoz Vélez, Doctor Carlos Romero Hernández y Dra. Betty García Díaz de García.
Himno de la Armada Nacional de Colombia creado por el maestro Adolfo Mejía Navarro e interpretado por La Banda Departamental de Sucre.
El maestro Dairo Meza Acosta dedicando una palabras y explicando el origen de la primera cumbia que compuso el maestro Madera «ELIGIO ARROYO» y al momento de grabar le es cambiado el nombre por el «EL ABARCÓN»
En este Mes del Compositor, seguimos exaltando el legado de dos grandes figuras de nuestra historia musical: los maestros Adolfo Mejía Navarro y Juan Bautista Madera Castro, dos talentos extraordinarios que, desde la música clásica y el folclor del Caribe colombiano, han dejado una huella imborrable en la identidad cultural de nuestra nación.
Ambos nacidos en Sincé, Sucre, tierra fecunda en cultura, tradición y talento, son motivo de orgullo para su pueblo y para Colombia. Sus nombres representan la grandeza de una tierra que ha sabido regalarle al mundo hombres ilustres cuyas obras trascienden generaciones y mantienen viva la riqueza de nuestro patrimonio musical.
Dos maestros, dos universos musicales y una misma raíz: Sincé, tierra de inspiración, talento y gloria.
